La única fuente para olvidarse de uno mismo
En cada área, en cada actividad, se satisfacen y ponen énfasis en sí mismos, su importancia, su prestigio, su seguridad. Por tanto, sólo queda una fuente para olvidarse de sí mismo, a saber el sexo, y por eso la mujer o el hombre se vuelven muy importantes para uno y necesitan poseer. De modo que han creado una sociedad que refuerza la posesión, que les garantiza esa posesión y, como es natural, el sexo se vuelve un problema muy importante ya que en todo lo demás, lo importante es el ‘yo’. ¿Creen, señores, que uno puede vivir en un estado sin contradicción, sin desdicha, sin frustración? Cuando hay honradez y de verdad no está esa importancia del ‘yo’, tanto en lo religioso como en lo social, entonces el sexo tiene muy poca importancia. Debido a que tenemos miedo de no ser nada, política, social y religiosamente, el sexo se convierte en un problema. Sin embargo, si todas estas cosas pierden importancia para uno, no son nada, verá que el sexo no es un problema en absoluto.
Obras completas, tomo V